Me he despertado temprano, como siempre.
Lo primero que he pensado es que el Lunes tengo 3 exámenes, y no se nada de ninguno. Bien. Tengo que ponerme a estudiar. Me cuesta arrancar, es algo dificil para mí, me tendré que aconstumbrar, este curso será muy duro.
Y está el ordenador. ¡Qué tentación más grandeeeeeeee! No lo puedo soportar. ¡Tengo que estudiaaaaar!
Lo que me recuerda. ¿Porqué estudiar? Yo misma me lo pongo como meta. Debes ser perfecta. Perfecta en todos los sentidos:
- Guapa
- Lista
- Buena en los deportes
- Creativa
- No puedo
- Se me hecha el mundo encima
- Una hija perfecta
- Pero no puedo
- Necesito ayuda
- Socorro
Esto me recuerda. Quiero ser la mejor. Soy la mejor. Solo me falta demostrarlo.
Eso me recuerda. Ana, mi amiga Ana, sinónimo de envidia cochina, no puedo ni dibujar, ni hacer figuras con origami, ni sacar buenas notas. Si no se pone celosa. Y se le nota. Y me gusta. Por eso quiero ser la mejor, por eso y mi futuro y blablabla, me gusta que se nota que soy buena en algo.
Pareceré una zorra, sí, pero motiva, y eso me motiva a seguir estudiando.
Estudia. Estudia. Estudia. Estudia. Estudia.
Tengo que ponerme ya. Examen de literatura, biología y dibujo técnico. Dios. Que rollazo. Sobre todo la literatura. Dibujo es facil. Biología también, Si literatura fuese.... interesante, genial, cojonudo, pero ni pizca de gracia me hace sentarme a estudiar semejante coñazo.
En fin. Estudiar.
Ahora hablemos de él~
No me gusta nadie. No, puede que sienta aprecio por ciertos chicos, y que no decir chicas, pero no me gusta gusta nadie. Y ya está, en fin, que para mí el termino él no existe.
Bueno, a empollar señora.
Estudia perra.
¡Estudia!

No hay comentarios:
Publicar un comentario